Lo esencial
- Parte de lo que entra en tu cuenta, no del sueldo bruto.
- Incluye los gastos que llegan una o dos veces al año, divididos entre 12.
- Reserva un colchón antes de calcular cuánto puedes pagar.
- Si necesitas el préstamo para pagar otra deuda, para y busca otra salida.
¿Qué ingresos cuentan?
Cuentan los ingresos netos, lo que de verdad llega a tu cuenta cada mes después de impuestos y cotizaciones. Si varían, usa lo que cobras en un mes flojo y no la media de los buenos.
Las pagas extra solo suman si las tienes aseguradas, y mejor repartidas entre doce. Una devolución de Hacienda, un trabajo puntual o la venta de algo no son ingresos regulares.
Gastos fijos, variables y los que se olvidan
Separa los gastos en tres grupos. Los extractos del banco de los tres últimos meses son más fiables que la memoria, que casi siempre se queda corta.
- Gastos fijos
- Alquiler o hipoteca, luz, agua, gas, móvil e internet, seguros, cuotas de otros préstamos y suscripciones.
- Gastos variables
- Comida, transporte, farmacia, ropa y ocio. Cambian cada mes: usa una media realista.
- Gastos irregulares
- Seguro del coche, IBI, material escolar, revisiones o regalos. Suma lo que pagas en un año y divídelo entre 12.
¿Cuánto colchón necesito?
No hay una cifra que sirva a todo el mundo. El colchón es dinero que no destinas a nada concreto y que cubre una avería, una factura más alta o un mes con menos ingresos. Si ya tienes ahorros para eso, puede ser pequeño. Si no tienes ninguno, un préstamo te deja todavía más expuesto al siguiente imprevisto.
¿Qué cuota me puedo permitir?
La que cabe en lo que sobra después de gastos y colchón, sin tocar el colchón. Reglas como «no más de un tercio de los ingresos» orientan, pero no saben cuánto pagas de alquiler ni cuántas personas viven del mismo sueldo. El mismo porcentaje puede ser holgado en un hogar y asfixiante en otro.
Un préstamo de pago único funciona de otra manera. No hay cuota, sino todo el importe con intereses en una sola fecha, y ese dinero tiene que salir del margen de un único mes.
Un ejemplo con números
Un hogar ficticio con 1.450 € netos al mes. Las cifras de gasto son ilustrativas y las de los préstamos salen de la tarifa PV-TAR-2026.09.
| Concepto | Importe al mes |
|---|---|
| Ingresos netos | 1.450 € |
| Gastos fijos | −810 € |
| Gastos variables | −410 € |
| Gastos irregulares (480 € al año entre 12) | −40 € |
| Colchón | −100 € |
| Margen para devolver un préstamo | 90 € |
| Préstamo | Pago | Intereses totales | ¿Cabe? |
|---|---|---|---|
| Vía Plazos, 1.000 € en 6 cuotas | 184,60 € al mes | 107,58 € | No |
| Vía Plazos, 1.000 € en 12 cuotas | 100,46 € al mes | 205,57 € | No |
| Vía Plazos, 600 € en 12 cuotas | 60,28 € al mes | 123,32 € | Sí |
| Vía Rápida, 300 € a 30 días | 329,59 € en un pago | 29,59 € | No |
Con ese margen, 1.000 € en 6 cuotas no caben. En 12 cuotas la cuota baja a 100,46 € y sigue sin entrar, a cambio de pagar 205,57 € de intereses en lugar de 107,58 €. Pedir 600 € en 12 cuotas deja una cuota de 60,28 €, que sí cabe. La pregunta útil pasa a ser si de verdad necesitas 1.000 €.
El pago único de Vía Rápida, 329,59 €, supera con mucho el margen. El mes del vencimiento te faltarían 239,59 €, y ese hueco es justo lo que empuja a pedir otro préstamo. Tampoco lo arregla la promoción del primer préstamo, con 0,00 € de intereses (29,59 € a precio ordinario): habría que devolver 300,00 € de una vez.
Que una cuota quepa en tu presupuesto no garantiza que te aprueben el préstamo, y que te lo aprueben no significa que te quepa. La evaluación de solvencia del prestamista y tus propias cuentas son comprobaciones distintas, y hacen falta las dos.
Señales de que un préstamo no es la solución
- Lo necesitas para pagar otra deuda o una cuota que vence.
- Sería el segundo o tercer préstamo seguido, o pides uno nuevo nada más devolver el anterior.
- Lo usarías para gastos corrientes, como la compra o el alquiler, que volverán el mes que viene.
- No sabes cuánto debes en total sumando tarjetas, aplazamientos y préstamos.
- Ya acumulas retrasos en recibos, en el alquiler o en otras cuotas.
Si te reconoces en alguna, otro préstamo solo mueve el problema unas semanas y le suma intereses. Si ya tienes un préstamo con nosotros y ves que no llegas, escríbenos antes del vencimiento desde Dificultades de pago.
Alternativas antes de pedir un préstamo
- Adelanto de nómina. El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a pedir anticipos a cuenta del trabajo ya realizado. Es dinero que ya has ganado, así que no crea una deuda nueva. Pregunta en tu empresa.
- Aplazar el pago con quien te lo reclama. Pregunta a la compañía de suministros, al casero o a la comunidad si aceptan un calendario. Suele ser más fácil antes del impago que después. Hacienda y la Seguridad Social tienen sus propios procedimientos de aplazamiento.
- Servicios sociales de tu ayuntamiento. Informan de ayudas de emergencia, del bono social de electricidad o del ingreso mínimo vital, según tu situación y los requisitos de cada ayuda.
- Hablar con tu banco. Si el problema es la cuota de otro préstamo, pregunta qué opciones tiene para tu caso antes de retrasarte.
- Recortar o vender. Dar de baja suscripciones o vender algo que no usas puede cubrir un gasto pequeño sin coste.
Para organizar las cuentas de casa, el portal Finanzas para todos (sitio externo), del Plan de Educación Financiera del Banco de España y la CNMV, ofrece contenidos gratuitos.
Qué comprobamos antes de conceder un préstamo y por qué.
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